Navigation

Tango y vallenato en Locarno

El director argentino, Pablo Trapero, presenta en Locarno 'Naikor'. www.pardo.ch

La cartelera del 54 Festival de Cine de Locarno incluye sólo tres producciones del Cono Sur: las argentinas 'Naikor' y 'Evita capitana' y la colombiana 'Siniestro'.

Este contenido fue publicado el 08 agosto 2001 - 18:28

Los espectadores del Festival Internacional de Cine de Locarno apuraron de un trago la escasa reserva sudamericana de la casa. Con un añejamiento de medio siglo de recuerdos: la tragedia destilada en coplas colombianas de la comunidad de Ovejas, en 'Siniestro' y, de pura cepa argentina, 'Evita capitana'.

En la tercia, una cinta, también rioplatense, en alambiques testimoniales pero con resabios de ficción: 'Naikor'.

De cuño popular y también procedente del sur del Río Bravo, la vieja frase aquella de que "también de dolor se canta" podría constituir la base para hablar de 'Siniestro', la cinta del periodista y realizador colombiano Ernesto McCausland, que participa en la muestra con la clasificación 'Cineastas del Presente'.

El filme arranca con la elaboración de un 'video-clip' para el vallenato 'El Siniestro de Ovejas' que narra el accidente de la 'chiva' (transporte de pasajeros) denominada 'Mariapalito', que cubría la ruta Sincelejo-Ovejas (Sucre) y que se estrelló el 2 de febrero de 1950, con saldo fatal para sus 45 pasajeros, con excepción de un mendigo invidente.

"En el siniestro de Ovejas, hasta los santos lloraron", comienza la canción por cuyas coplas se introduce la lente del joven realizador que, con un presupuesto mínimo de 60.000 dólares, logró desenterrar las historias que viajaban en ese pintoresco vehículo de destino aciago.

Tejedor talentoso, McCausland logra enfilar con maestría los puntos de un acontecimiento real que conmocionó a la comunidad colombiana en su conjunto, con el producto de su libre interpretación de la tragedia.

No falta nada. Ni la hipocresía de la beata, ni el desparpajo costeño del conductor. Ni la alegría proverbial de la gente de esa región. Pero entre todos los pasajeros, Deogracia y Lía son sin duda los personajes principales en sus avatares de un amor desesperado. Él, vástago de campesino, ella, hija de un hacendado acaudalado. Ambos, en la lente dentro de la lente de un estadounidense que se embarca en la chiva con su filmadora a cuestas.

Pero la artística estratagema del realizador colombiano no se queda solamente en un precioso tejido de lo real con lo imaginario. Entre 'derechos' y 'reveses' la lana se introduce por el andamiaje de un espectro político y social que traza la vida colombiana de hoy, como hace medio siglo, con el mismo complejo panorama de paramilitares, guerrillas, cacicazgos, desplazados ...

En fin, una cinta de clasificación 'de no perderse'.
Y un poco más al sur

Con ese afán de reunir en la pantalla el ayer con el presente, lo político con lo social, lo mágico con la realidad, Locarno presentó también este martes, dentro de su espacio 'Cineastas del presente', en subclasificación video, el filme argentino 'Evita Capitana'.

Producto de horas y horas de investigación, la cinta del joven realizador de 24 años, Nicolás Malowicki, es la síntesis de dos aspectos, diríamos místicos, en Argentina: el culto a Evita y el fanatismo casi religioso del fútbol.

De la media cancha a la línea de meta, de las concentraciones populares a las intrigas del Ministerio de Finanzas, la cinta rueda entre la angustia de la final del Campeonato Nacional de Fútbol de 1951 y un agitado ambiente político en el que Perón busca reelegirse y Evita libra su batalla final contra la muerte.

La cinta-partido, se desarrolla a lo largo de pases cortos, de flashazos, que se suceden y que van de las imágenes de archivo de la Argentina de 1951, a los testimonios recientes de los hombres de aquella época: futbolistas, periodistas, peronistas, antiperonistas. Todo, por supuesto, con el obligado fondo del bandoneón.

En la tercera cinta de procedencia latinoamericana, el experimento fílmico de otro joven argentino, 'Naikor', firmado Pablo Trapero.

También entre los 'Cineastas del presente'-video, el celuloide sigue la búsqueda de Adrián, el hijo de un emigrante polaco que transita por la vida en la piel de un trabajador de puerto, de un músico de rock, de un camillero, de un artista (el gladiador que da nombre al filme), de un 'saco de músculos' forjados en tardes enteras de gimnasio.

En la confusión de hechos reales - como el personaje mismo - con secuencias producto de la fantasía de su realizador, el filme que es, sin serlo, un documental, incluye personalidades de la talla de Norma Aleandro (¿recuerdan 'La Historia Oficial' en cine y, en teatro, 'La Señorita de Tacna', de Vargas Llosa?) y bromea con el espectador: "Entonces Adrián comenzó a contar chistes y el moribundo salió del coma para poder reírse".

Tarde de tango y de vallenato, la de este martes en Locarno.

Marcela Aguila, Locarno

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

En cumplimiento de los estándares JTI

En cumplimiento de los estándares JTI

Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Cambiar la contraseña

¿Quiere borrar el perfil definitivamente?