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Berlusconi se va, queda la incertidumbre

Silvio Berlusconi (izq) toma la mano de Umberto Bossi en el Parlamento. El líder de la Liga del Norte terminó sin embargo por abandonar al 'cavaliere'. Reuters

Silvio Berlusconi da marcha atrás y anuncia su dimisión luego de que el Parlamento diera luz verde a las medidas anticrisis. Una noticia recibida con alivio por la prensa suiza que, sin embargo, destaca la incertidumbre en el futuro de Italia.

Este contenido fue publicado el 09 noviembre 2011 - 13:51
swissinfo.ch

“Por fin”. “La Bunga Bunga terminó”. “La última voluntad de Berlusconi”. Con titulares semejantes, la prensa suiza anuncia este miércoles el sorpresivo anuncio de la partida del primer ministro italiano.

Perdida la mayoría en el Parlamento, el martes por la noche Silvio Berlusconi aseguró al país que renunciaría una vez aprobada la ley de la estabilidad que busca la Unión Europea.

“Silvio Berlusconi comprendió demasiado tarde que su lucha por el poder había terminado”, escribe el periódico Neue Zürcher Zeitung. “Se aferró desesperadamente a su posición utilizando nuevamente la seducción, los recursos de los medios de comunicación y el dinero para mantener unida a la coalición trabajadora y tratar de lograr un voto de confianza”.

Después de que fueran aprobadas las cuentas de 2010 por un voto muy ajustado, Berlusconi había rechazado firmemente el llamamiento del líder de la oposición, Pierluigi Bersani, a presentar su renuncia. 

“Pero en el trasfondo de la humillación sufrida –dice el periódico Neue Zürcher Zeitung-, sus aliados le dieron la espalda y no le dejaron otra opción que dimitir”. Una solución que, según Le Temps, “debe lograr tranquilizar a los mercados”.

“Ninguna mancha, ningún escándalo, ninguna traición parecían afectar a Berlusconi que ahora, finalmente, tuvo que ceder”, escribe del diario La Liberté, de Friburgo. Y añade con sorna el Blick: “Al primer ministro Berlusconi le quedan solo unos días para disfrutar de la vida como presidente del Consejo”.

Había llegado la hora

Resultado previsible, sin embargo, señala el Neue Luzerner Zeitung, “la sensación de que había llegado la hora era cada vez más generalizada, incluso en las propias filas de Berlusconi.  Ya solamente él se aferraba con pies y manos a una función en la que privatizó la política y politizó lo privado”.

“Berlusconi se va con un perfil bajo. Políticamente está derrotado y ya no convence a nadie. Deja un país exangüe y polarizado”, añaden el Bund y el Tages Anzeiger.  Un país “cuyas instituciones ha sistemáticamente deslegitimado y debilitado. Sea el Parlamento, al que envió estrellitas o la Justicia, a la que combatió con una rabiosa vehemencia”.

Ahora, Italia tiene que levantarse, escriben los diarios de Zúrich y Berna.  “Pero, ¿tendrá la fuerza luego de 17 años de Berlusconi?”

La presión del mercado

Para  La Liberté, como para el conjunto de la prensa en general, fue “la presión del mercado” la que provocó la caída de Berlusconi.

“La crisis de la deuda soberana y sus consecuencias terminaron por centrarse en Italia, un país demasiado importante como para permitir  que la incertidumbre y la mala gestión política se extendieran en él por más tiempo".

"La cumbre del G-20 la semana pasada, con un Berlusconi tan maquillado como patéticamente aislado, dio el toque final”, agrega La Liberté, que ve en todo ello “un epílogo poco glorioso para ese el multimillonario fundador de un imperio de medios de comunicación, cuya voz hizo soñar a Italia e incluso a Europa en los años 80 y 90.

La Cámara de Diputados italiana aprobó el martes (08) las Cuentas del Estado 2010, gracias a la abstención de la oposición de izquierda. Pero el jefe de gobierno Silvio Berlusconi perdió la mayoría absoluta en el Parlamento, por lo que podría presentar su renuncia.

Las Cuentas del Estado fueron aprobadas con 308 votos a favor, por debajo de los 316 necesarios para contar con mayoría absoluta. Así la oposición de izquierda pidió la renuncia de Berlusconi, al constatar que no cuenta más con mayoría parlamentaria para seguir gobernando.

"El gobierno no tiene la mayoría en esta asamblea", constató inmediatamente Pierluigi Bersani, el jefe del Partido Demócrata (PD), principal partido de la oposición.

"Tenemos un problema de credibilidad con este gobierno. Este gobierno no es capaz de gestionar la situación y de afrontarla. Este déficit de credibilidad está basado en las cifras", declaró Bersani.

"Le pido, señor presidente (del Consejo), con todas mis fuerzas, que tome finalmente acta de esta situación. No podemos continuar avanzando de esta manera. Usted debe dimitir", concluyó el líder de la oposición.

En los últimos días, la mayoría de Berlusconi en el Parlamento se ha debilitado, debido a disidencias en las filas de su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL).

Fuente: AFP

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