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Kiwix, la herramienta suiza que elude la censura rusa

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, muchos internautas rusos utilizan el lsoftware suizo Kiwix para descargar toda la enciclopedia Wikipedia, ante el temor de que sea prohibida. © Keystone / Christian Beutler

El software suizo Kiwix permite copiar sitios web enteros para hacerlos accesibles fuera de línea. Mientras Wikipedia se enfrenta a sanciones en Rusia por sus contenidos sobre la guerra en Ucrania, las descargas de la enciclopedia a través de Kiwix baten récords.

Este contenido fue publicado el 19 abril 2022 - 09:00

La enciclopedia participativa Wikipedia es una de las pocas fuentes de información sobre la guerra en Ucrania aún no censuradas en Rusia, pero está en el punto de mira del Kremlin. El regulador ruso de las comunicaciones, Roskomnadzor, lo ha criticado por las páginas que se refieren a una “invasión rusa de Ucrania”, cuando es ilegal desviarse de la terminología oficial de “operación militar especial”.

El 5 de abril, Roskomnadzor conminóEnlace externo de nueva cuenta al sitio web retirar “el material que contenga información inexacta” so pena de una multa de hasta 4 millones de rublos (44 000 francos suizos). Hasta el momento, Wikipedia no ha cumplido ninguna orden. Pero muchos temen que esta resistencia pueda llevar a la prohibición de Wikipedia, como ya ha sido el caso de Twitter, Facebook e Instagram.

Descargas multiplicadas por 50

Este contexto de guerra de la información está revolucionando el uso de KiwixEnlace externo, un conjunto de programas informáticos suizo (software) que ha ganado varios premios a la innovación. Totalmente gratuito, copia páginas web enteras, las comprime y permite descargarlas en un soporte -ordenador, teléfono o llave USB- para consultarlas sin conexión. Kiwix ofrece una biblioteca de unos 8 000 sitios, todos ellos educativos. Entre ellos, el más popular es Wikipedia.

En respuesta a las amenazas de Roskomnadzor, “se publicó un cartel en la versión rusa de Wikipedia, advirtiendo que el sitio podría ser bloqueado y remitiendo a Kiwix como solución de emergencia”, señala Stephane Coillet-Matillon, director general de la organización Kiwix, con sede en Lausana. “De la noche a la mañana, nuestras descargas se dispararon”, precisa.

Desde el inicio de la guerra, el volumen global de descargas a través de la plataforma se ha triplicado, y el tráfico procedente de Rusia representa ahora casi el 40%, frente al 2% de principios de año. Las descargas de Wikipedia en ruso se han multiplicado por 50. Un “verdadero cambio de paradigma” en comparación con los primeros días de Kiwix.

El director de Kiwix, Stephane Coillet-Matillon. Kiwix

El despegue de Kiwix

En sus inicios, en 2007, el software era solamente un proyecto suplementario para los informáticos Renaud Gaudin y Emmanuel Engelhart, que aún hoy son miembros del equipo de Kiwix. Su tecnología adquirió una nueva dimensión a partir de 2016, durante una discusión con Stephane Coillet-Matillon, entonces director de la rama suiza de Wikimedia. Cuando le pidieron apoyo financiero, Coillet-Matillon advirtió el potencial del software, que ya entonces registraba casi un millón de descargas al año. “En ese momento me dije que no podía seguir siendo un pequeño proyecto que uno hace en su tiempo libre”, recuerda.

Menos de un año después, fue creada la asociación Kiwix para permitir el despegue de la herramienta. Stephane Coillet-Matillon asumió la dirección de la asociación, pero mantuvo un fuerte vínculo con Wikimedia. Casi el 40% del presupuesto anual de la asociación está financiado por la fundación matriz en Estados Unidos, que también proporciona asesoramiento en materia de gobernanza.

“Kiwix se convirtió entonces en un trabajo a tiempo completo, empezamos a buscar nuestra propia financiación y a contratar desarrolladores”, dice el director. Actualmente, la asociación tiene menos de cinco puestos de trabajo a tiempo completo, pero funciona con entre 100 y 200 desarrolladores (as) voluntarios en todo el mundo.

De un millón en 2017, el número de usuarios ronda ahora los 6 millones, repartidos en 200 países y territorios, incluida la Antártida. “Y solamente contamos a las personas que conocemos”, precisa Stéphane Coillet-Matillon. “Por definición, muchos nos utilizan sin conexión y nunca aparecen en nuestros servidores”. Kiwix aspira a tener unos 100 millones de usuarios para dentro de cinco años.

El objetivo original de Kiwix es apoyar el acceso a la educación en zonas remotas. Aquí, en Ecuador. Kiwix

De la educación a la elusión de la censura

En tiempos normales, el 80% de la utilización de Kiwix se hace desde países en desarrollo. La vocación inicial de la plataforma es apoyar el acceso a la educación en las zonas más remotas donde no hay conectividad; 4 000 millones de personas en el mundo no tienen Internet, según la asociación.

Pero los equipos de Kiwix saben que su herramienta también se utiliza para eludir la propaganda estatal. El ejemplo más llamativo es el de Corea del Norte, donde organizaciones disidentes utilizan Kiwix para almacenar contenidos en memorias USB, que luego se “pierden” en las calles como prueba de la vida en el mundo exterior.

Kiwix también se utiliza en países más desarrollados y mejor conectados, donde el acceso a Internet está restringido. En Turquía, el bloqueo de Wikipedia entre 2017 y 2020 ya había provocado un aumento de las descargas. Antes de la guerra, la herramienta también se utilizaba en cierta medida en Rusia, Irán y, sobre todo, en China. El año pasado, este último fue el país de origen del mayor número de descargas (casi el 20% del total).

“Militantes a nuestro pesar”

Sin embargo, según su responsable, Kiwix nunca había conocido una amplitud semejante a la de las últimas semanas, lo que genera cuestionamientos. El papel de la asociación no es, dice, oponerse frontalmente a Moscú. “Nuestra misión es el libre acceso a la información. Somos militantes a nuestro pesar”.

La imagen de neutralidad es una de las ventajas para Kiwix al tener su sede en Suiza. ¿Debemos, pues, fomentar el uso actual de la plataforma? “Si empezamos a presentarnos como una organización de lucha contra la censura, existe un riesgo político para las fundaciones que nos financian”, revela el director.

Así que el equipo está tomando decisiones. Tras considerar inicialmente ofrecer una selección de artículos en ruso sobre la guerra en Ucrania para su descarga, decidió finalmente no hacerlo porque consideró que “habría sido una medida abiertamente militante”. Por otra parte, Kiwix ha elaborado paquetes de documentación médica, en particular sobre medicina de guerra, que promocionó en el Google ucraniano en marzo, una primicia para esta asociación que nunca hace publicidad.

Stéphane Coillet-Matillon pone en perspectiva los riesgos de Kiwix. Desde el punto de vista técnico, aunque no sea totalmente imposible que un país impida su funcionamiento, sería especialmente complicado, estima. Los servidores de la organización están repartidos por todo el mundo y hay unos 20 sitios espejoEnlace externo de Kiwix en diversos países.

Por otra parte, a Stéphane Coillet-Matillon también le sorprendería que Kiwix fuera visto como un objetivo. “No somos un pez gordo”, dice. Seguimos viéndonos como un software educativo; tenemos una misión, la llevamos a cabo, pero no tenemos el síndrome de salvadores del mundo”.

Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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