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El cine fue mi apertura al mundo

Gérald Perroulaz, director festival Filmar en América Latina. Nadine Chuat

Gérald Perroulaz tiene más el aspecto de un muchacho universitario que comienza su carrera, que el de un erudito profesor y director de un festival de cine. Sin embargo, lo es, y con creces.

Este contenido fue publicado el 16 noviembre 2004 - 14:14

A su activo lleva 6 años organizando el festival Filmar en América Latina, uno de los eventos más modestos de este género que se realiza en Suiza. Pero no menos importante.

Todo comenzó en los años 70 cuando siendo estudiante descubrió por primera vez la existencia de películas realizadas en el Tercer Mundo, especialmente África y Asia.

“Descubrí a los primeros documentalistas que describían la realidad asiática y las luchas liberadoras en África. Este contacto con esa cinematografía me llevó, junto con otros estudiantes, a crear la Asociación de Cine de Tres Mundos”, recuerda.

Mi apertura al mundo

Esta asociación nació por la necesidad de dar a conocer películas, básicamente documentales, que nos hicieran descubrir la realidad de esos continentes. “Para mí ese tipo de cine significó una apertura al mundo, en particular a las provenientes de América Latina", destaca.

Fue precisamente en el marco de esta asociación que surgió hace seis años el Festival Filmar en América Latina, con el apoyo de Jean-Pierre Gondart, director del Instituto Universitario de Estudios de Desarrollo (IUED).

“Además, Ginebra, por su carácter de ciudad internacional, favoreció el contacto con culturas de otros continentes y eso ha sido fabuloso”, sostiene.

Gérald Perroulaz recuerda que su primer contacto con el cine latinoamericano fue a través de las películas argentinas en 1979. Descubrió a realizadores como Aristaraín y Solanas cuyas cintas constituyeron el plato fuerte del primer festival realizado entonces en un marco casi exclusivamente universitario.

Invasión de imágenes

“Fue en ese momento que comenzó mi pasión por el cine latinoamericano y muy curiosamente en una época histórica invadida por las imágenes de la televisión vía satélite que recién comenzaba”, recuerda.

“Lo curioso es que en medio de tantas imágenes, especialemente de catástrofes políticas y naturales faltaba el lado humano, lo que permite reflexionar sobre ciertas situaciones. Y ese lado humano lo proporcionó entonces el cine documental latinoamericano, en particular el argentino”, agrega.

Después de seis ediciones, todas exitosas de un festival que no es mundano, ni concede premios, lo que le interesa ahora a Gérald Perroulaz es dar a conocer nuevos talentos, en particular jóvenes realizadores, como lo han sido en esta ocasión, la argentina Ana Katz o el chileno Camilo Cienfuegos.

“Estos realizadores hacen un cine anclado profundamente en lo social, un cine próximo con la realidad y que dan cuenta de una riqueza cultural extraordinaria”, subraya.

Futuro incierto

“Este tipo de cine es el mejor aporte que los cineastas latinoamericanos entregan a los suizos, y nos enseñan que lo que prima en un continente como América Latina es la diversidad cultural, y en consecuencia dan cuenta de una variada producción cinematográfica que no siempre son los problemas de la vida diaria. Saben divertirse y reir, como es el caso del cine brasileño y cubano”, agrega.

En cuanto al futuro del festival, el panorama parece incierto debido a las medidas de restricción del gasto público en Suiza e implican muchas veces la supresión del financiamiento estatal a la cultura.

“Este año, por ejemplo, el cantón de Ginebra no entregó ninguna ayuda económica, lo que lamento profundamente porque este festival es representativo de una ciudad internacional abierta al mundo”, precisa Gérald Perroulaz.

Si bien los apoyos internos disminuyen, se abren otros externos. Se trata de la cooperación transfronteriza, y en este marco, comunas francesas aledañas, como Ferney-Voltaire o Annemasse han copatrocinado la sexta edición del festival.

Es decir que ya es posible extender ese evento cultural a Francia y ampliar el horizonte de uno de los festivales más atípicos de cine en Suiza.

Este reportaje sigue en ‘Más sobre el tema’.


swissinfo, Alberto Dufey

Datos clave

El objetivo de Gérald Perroulaz es difundir el cine latinoamericano en Suiza a través de un festival atípico: sin premios ni mundano.

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Contexto

El festival 'Filmar en América Latina' tiene además la finalidad de dar a conocer nuevos talentos, es especial la producción de jóvenes cinestas.

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