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'Proibido proibir', una reivindicación

'Proibido proibir', presente en el Festival Filmar en América Latina.

La película brasileña busca rescatar la imagen con frecuencia desvirtuada de la juventud. "Quise hacer una película sobre los jóvenes que conozco, los que veo".

Este contenido fue publicado el 26 noviembre 2007 - 13:15

Su director, Jorge Durán, cineasta chileno establecido hace 34 años en Brasil, habla a swissinfo del filme y de la situación del séptimo arte en su segunda patria.

"Yo estaba cansado de ver películas, en general no brasileñas, que representan a un joven que es cruel, perverso. Soy profesor universitario desde hace muchos años, también soy coordinador de una escuela de cine. Tengo hijos, el menor de 26 años, y jamás conocí jóvenes violentos, brutales, perversos como los que se hizo norma en el cine".

En entrevista con swissinfo en el marco del Festival Filmar en América Latina (Filmalamrat), lamenta que se lleve a la pantalla ese tipo de imagen.

"Como si sólo pudieran ser entretenidos en las películas jóvenes que hacen cosas bizarras. Yo quise hacer una película sobre los jóvenes que conozco, los jóvenes que veo. Si los representé bien o mal, yo creo que son ellos los que tienen qué responder".

La trama de 'Proibido proibir' involucra a estudiantes brasileños, pero, a decir de su director, su caso podría ser el de muchachos de algún otro país:

Los jóvenes quieren actuar

"Escogí a propósito jóvenes a los que les gusta la universidad, estudiar, divertirse, enamorar y se meten en enredos amorosos, pero saben muy claramente lo que quieren en la vida. Y tal vez no sepan, estén aprendiendo, en qué país viven, pero saben que quieren tener una profesión y que quieren hacer algo".

No se trata de una película juvenil –advierte nuestro interlocutor, sino de una película sobre jóvenes.

"Yo soy un hombre de 65 años, entonces hacer una película sobre jóvenes, desde el inicio me pareció una aventura arriesgada. Me dediqué a hacer la película con mucho miedo. Decía a los colegas: 'Prefiero que la película sea buena o que sea mala, pero que no sea ridícula... Y creo que de ese apelativo nos libramos".

En efecto, lejos de tacharla de ridícula, o de cualquier otro 'descalificativo', la crítica la ha llevado a través de 25 festivales internacionales. Desde su primero, el de San Sebastián -en la sección 'Cine en Construcción'-, hasta este domingo en Filmalamrat, Ginebra pasando por Biarritz, Huelva, Bogotá, Viña del Mar, Valdivia, Quito, Marsella, Toulouse, Nueva York...

En universidades y en favelas

Amén del aplauso del público, Proibido Proibir ha ganado diversos otros premios. De hecho, gracias al primero -del Ministerio brasileño de la Cultura- pudo ser financiada.

"Es una película de bajo presupuesto y no teníamos dinero para su difusión", precisa nuestro interlocutor. Por ello, en paralelo con la presentación en festivales, ha sido proyectada en universidades y en barrios desfavorecidos de Brasil.

"Nos acercamos a un público de universidad como una forma de encontrar un punto de divulgación. Eso nos acercó mucho a los estudiantes universitarios y mantenemos una relación permanente de pedidos de escuelas universitarias o de universitarios de Brasil que tienen interés en ver la película".

La hegemónica televisión

Sobre el tema de la difusión de su filme, del cine en general, Jorge Durán asienta que la situación en Brasil, en Argentina o en España, por ejemplo, no es muy diferente: las salas de cine proyectan principalmente películas de Estados Unidos y, de manera eventual, producciones internacionales o inclusive brasileñas, pero distribuidas por compañías internacionales.

Ello, amén de que la hegemónica televisión brasileña no tiene relación con el cine.

"Y no hemos conseguido cambiar las leyes en ese sentido: la televisión produce, distribuye, vende y exhibe. Completa el ciclo y produce sus propias películas, y aunque es muy rica, también utiliza dinero público para hacer sus películas".

Una situación que conduce al tema del mercado negro, abordado en el debate sobre los retos para los productores latinoamericanos en el seno de Filmalamrat (En más sobre el tema: ¿La piratería para democratizar el cine?)

"Tampoco a mí me gusta la piratería pero el problema es que el público no puede pagar. Es un sistema triste, pero es una ilusión tratar de terminarlo porque la avidez del público por ver películas es mayor que esa cuestión moral: ¡Ah es una copia pirata! Más bien, la gente piensa: Si puedo pagar un real, ¿por qué voy a pagar 12 o 20 reales?".

swissinfo, Marcela Águila Rubín, Ginebra

El cine en Brasil:

Brasil tiene 183 millones de habitantes y apenas 36 millones de espectadores.
Se calcula que un brasileño ve 0.6 películas por año.
El país cuenta con 2.100 salas de exhibición.
En los años 70, había 3.500 salas y se producían unas 140 películas por año.
En 1990 se cerró la empresa estatal de cine. Las producciones se suspendieron durante casi cuatro años.
La actividad se reactivó mediante la introducción de un sistema que destina parte de los impuestos (de empresas o personas físicas) a la cultura.
En la actualidad se producen unas 60 por año.
El precio de la entrada al cine va de 10 a 12 dólares, la mitad para estudiantes o personas mayores, pero aún así es caro.
Las salas están concentradas en centros comerciales, las de calle tienden a desparecer, lo que reduce aún más el público.

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Jorge Durán

Nació en Chile en 1942 y reside en Brasil desde 1973. Estudió Teatro en la Universidad de Chile.
A lo largo de su carrera ha trabajado como actor, productor, escenarista y realizador.
Produjo, escribió y realizó el largometraje A Cor do Seu Destino (El Color de su Destino) (1986), selección de la sección Panorama del Festival de Berlín.
Como escenarista escribió Pixote (La ley del más débil), Gaijin, Gaijin II, Lucio Flávio, O Sonho Não Acabou, Doida Demais, Como Nascem os Anjos, Quem Matou Pixote, Uma Onda no Ar, Jogo Subterrâneo, y el el filme chileno Mi Último Hombre, selección de la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes 1996.
Adaptó O Beijo da Mulher Aranha et Nunca Fomos Tão Felizes.
Su escenario para Jogo Subterrâneo fue seleccionado para el premio Mont Blanc en el Festival de San Sebastián, en 2005.
Es profesor de Escenografía en la Escuela de Cine Darcy Ribeiro y director del Departamento de Escenografía de la Universidad Gama Filho en Río de Janeiro.
Filmografía :
O Escohido de lemanjá, 1978
A cor do seu destino, 1986
Proibido proibir 2006

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