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Cambio Climático: Suiza ya piensa en el 2012

El embajador Beat Nobs integra la delegación suiza en la Cumbre de Buenos Aires. swissinfo.ch

La Cumbre Mundial del Clima en Buenos Aires confía en que la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto ayude a reducir las emisiones de gases con efecto invernadero.

Este contenido fue publicado el 09 diciembre 2004 - 09:38

Para el embajador Beat Nobs, miembro de la delegación suiza, “el cambio climático es hoy uno de los desafíos más importantes para la humanidad”.

Mientras esperan la llegada a Argentina del ministro de Medio Ambiente, Moritz Leuenberger, los integrantes de la delegación helvética mantienen largas jornadas de trabajo y debate con expertos de todo el mundo.

Las sesiones de la X Convención de las Partes sobre Cambio Climático (COP10) se desarrollan hasta el 17 de diciembre en el tradicional predio ferial bonaerense de La Rural.

Allí se dan cita las 150 delegaciones internacionales, un centenar de ministros de Europa, América Latina y el Caribe, 17 organismos intergubernamentales y más de 180 ONG.

Expectativas más allá de Kyoto

swissinfo estuvo presente en algunas de las jornadas de trabajo y conversó con el embajador de la Oficina Federal de Medio Ambiente, Bosques y Paisaje, Beat Nobs, acerca de las expectativas que tenía para esta cumbre internacional.

“Nosotros venimos aquí con dos expectativas. La primera es que pretendemos terminar algunos asuntos técnicos en varios campos, como por ejemplo el tema de la óptima utilización de los bosques en su capacidad de absorción de los gases”.

El diplomático helvético señala que existen varios temas que deben arreglarse para que el sistema funcione bien.

“El otro tema que pretendemos es avanzar, aunque sea un poco, en la pregunta sobre el desarrollo del sistema internacional en el campo del cambio climático para el período posterior al año 2012”, destaca.

“Pero este avance es muy difícil, porque hay países que tienen emisiones bastante altas -Estados Unidos, los países en desarrollo…- que en este momento no hacen parte de las medidas de reducción que nosotros aceptamos en el Protocolo de Kyoto”.

El Protocolo de Kyoto estipula que los países industrializados deben reducir sus emisiones a un nivel inferior en un 5%, por lo menos, al registrado en 1990. Largamente cuestionado, sobre todo por los países ‘grandes’, finalmente sería firmado en febrero de 2005, luego de la reciente ratificación de la adhesión de Rusia.

Sí al desarrollo, pero responsable

Aunque en su primera intervención Harlan Watson, negociador principal de la delegación de Estados Unidos, se encargó de destacar que "muchos de los presentes esperan con ansiedad la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto”, aclaró que “los Estados Unidos eligieron un camino diferente".

“Nosotros pensamos que los países industrializados que han aceptado estas obligaciones bajo el Protocolo, solamente son responsables de aproximadamente el 25% de las emanaciones. Y no es posible que solos puedan llegar a arreglar el problema en el futuro”, afirma el embajador helvético.

“Tenemos que empezar muy tranquilamente, con mucha cautela, a trazar maneras y caminos para enfrentar ese futuro, al tiempo que aceptamos el derecho de los países a desarrollarse”, sostiene Beat Nobs.

Más allá de que Harlan Watson destacó casi de inmediato a su alocución que Estados Unidos realiza "acciones sustanciales para enfrentar el cambio climático", para Nobs se trata de un problema de interpretación de conceptos:

“Hay cierto conflicto en el pensamiento de algunas personas cuando dicen que existe una contradicción entre tomar medidas aceptables y el derecho a desarrollarse”.

“Nosotros no pensamos así. Tenemos que encontrar un camino que combine estas dos metas”, puntualiza.

“Esperamos que, de una u otra manera, salgamos de esta cumbre con una idea de cómo el desarrollo de este régimen podría hacerse. No tenemos líneas precisas, pero ya estamos discutiendo con mucha gente aquí cómo podemos organizarnos”.

¿Por qué hay países que se niegan a firmar el Protocolo?



Según el representante suizo no hay respuesta a este interrogante: “Es una pregunta muy interesante, pero no tengo ninguna respuesta. Hay que preguntárselo a ellos mismos”.

“Confiamos en que en su pensamiento político van a darse cuenta que el problema del cambio climático es hoy uno de los desafíos más importantes para la humanidad”, concluye.

swissinfo, Norma Domínguez, Buenos Aires

Contexto

Según las estimaciones de los científicos, las temperaturas medias registradas en la Tierra aumentarán entre 1,4 y 5,8 grados de aquí a finales del siglo.

En Suiza, las consecuencias serán particularmente sensibles debido a la fragilidad del ecosistema alpino.

Desde principios del siglo XX, la temperatura media aumentó 0,6 grados en el mundo, y 1,4 grados en Suiza.

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